Era tan, tan, pero tan...

...fea, que no podía dormir, porque cuando venía el sueño, lo espantaba.

...feo que la madre no le daba de mamar, porque lo quería sólo como amigo.

...feo, que le dolía la cara.

...fea, que la única vez que le silbaron, se dio vuelta y la pilló un tren.

...feo, que los ratones le comieron el documento y dejaron la foto.

...feo, que a los 3 meses aprendió a caminar porque nadie lo alzaba.

...fea, que cuando era chica, la acariciaban con una rama.

...feo, que cuando nació el doctor lo tiró al aire...y dijo: "Si vuela es murciélago."

...feo aquel príncipe, que la Cenicienta en vez de a las doce se iba a las diez menos cuarto.

...feo, que cuando nació lo metieron en una incubadora con vidrios polarizados

...gordo, que cuando tomaba un taxi, su ángel de la guarda tenía que viajar en otro.

...gorda, que cuando se caía de la cama, se caía de los dos lados

...gorda, que era mas fácil saltarla que darle la vuelta.

...bajito, que en vez de ser enano, era profundo.

...chiquito que no le cabía la menor duda.

...viejo, que cuando iba al colegio no había clases de historia.

...viejo, que conocía al Mar Muerto cuando todavía estaba enfermo

...cabezón, que le tenían que tejer los sweters puestos.

...honrado, que cuando encontró un trabajo, lo devolvió.

-- Anónimo

Enviado por Cecilia Herrera, a través de la lista de correo Notodomorta

Escrito el sábado 27 de diciembre de 2003 a las 10:00 por Wayfarer
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