"Historia de terror en el manicomio", por Paddy Mckalbin
Dedicado al Dr. J.J. Uriarte, que sin querer me dio la idea
Cuando los trabajadores del turno de mañana llegaron a trabajar se encontraron con un espectáculo inusitado en el manicomio. Ertzaintzas, coches patrulla, forenses, el juez, ambulancias y mucho movimiento. No les dieron tiempo ni a fichar, los retuvieron en el salón y uno por uno fueron interrogados.
- ¿No vieron ustedes el cadáver al lado de la oficina de personal?
- ¿Cadáver?, ¿qué cadáver?.
Días más tarde, nos enteramos que el cadáver no tenía síntomas de violencia, y que el fallecimiento había sido por inanición, y tras muchos interrogatorios e investigaciones se supo el nombre de la persona fallecida y las circunstancias de su muerte.
Al parecer, la persona fallecida era una Auxiliar Psiquiátrica que había ido a firmar un contrato ya que la habían contratado para unos cuantos días. Se dio la desgraciada circunstancia de que la persona encargada de los contratos se encontraba de baja por enfermedad, y las personas que trabajaban en la misma oficina, dijeron a la víctima que esperase fuera que enseguida le avisaban.
Pero se olvidaron de ella.
La pobre muchacha, necesitada de trabajo, no se atrevió ni a moverse, le habían dicho que esperase y esperó. Y así pasaron los días, las semanas y los meses. Todos vieron a la pobre muchacha, sentada en un sillón, pero todos pensaron lo mismo, ¡estará esperando a los autistas de personal, y con lo rápidos que son …!, y así un día y otro y otro…
Cuando cambió de color, pensaron que era una escultura que la empresa había comprado para adornar el pasillo. Cuando empezó a oler, a nadie le extrañó, pues en el manicomio siempre huele mal.
Pero una noche, después de casi un año de estar allí sentada, muerta, la calavera se le desprendió y cayó al suelo, así que el "segurata" anotó en su informe: "se ha roto la cabeza de la escultura que está al lado de personal".
- ¿Escultura?, ¿qué escultura? -preguntó el Director de Gestión Económica- ¡Yo no he autorizado ninguna compra!
Y así se descubrió que la "escultura" era un cadáver.
MORALEJA :
1º.- Si vas al Departamento de Personal y no te atienden, GRITA, y si aún así no te hacen caso, arrójales los primero que encuentres a mano. (Le juro Juez Garzón que no es apología de la violencia, es supervivencia).
2º.- Si no te atreves con la opción nº 1, y te sientas a esperar, muévete de vez en cuando, que en estos sitios si no te mueves pareces un florero.
OTRA MORALEJA:
Todo parecido con la realidad, es culpa de la realidad, y si ves en el manicomio a alguien sentado o sin moverse, dale una palmadita en la espalda no sea que esté muerto.
Paddy Mckalbin
Historia encontrada en la web de la Asociación de Auxiliares Psiquiátricos de Euskadi
-- Wayfarer
