Ya somos (más) europeos
Acabo de recibir por correo la copia impresa del "Tratado por el que se establece una Constitución para Europa", más conocido sencillamente como "Constitución Europea". Sí, precisamente ése que se vota en referéndum dentro de cinco días, concretamente el Domingo 20 de Febrero de 2005.
...continuar leyendo.Esterroyúmenai
En el saloncito privado de la princesa, que daba a su pequeño jardín, posado a veinte metros de altura sobre los tejados de la ciudad, Favila relató toda su historia. Cómo ella y Estrella habían nacido en el mismo instante hacía dieciséis años, cuando la estrella Cera lanzaba su último rayo al amanecer. Cómo la gemela de Estrella había sido criada por campesinos en el bosque de Valpetrero, y más tarde adoptada por Malidiera, la bruja de Montecenizo. Cómo, en aquel breve instante en que el Hechizo de las Puertas había estado interrumpido, nueve meses atrás, Malidiera había sacado el alma de Estrella, había hecho que el viento la arrastrara hasta Oscuria, río arriba, por el bosque, y creyó que la lluvia la había deshecho. Pero el alma de Estrella había ido a juntarse con el de su gemela Favila.
...continuar leyendo.Treinta años sin Tolkien
Tal día como hoy, 2 de septiembre de 1973, abandonaba el mundo John Ronald Reuel Tolkien, dejando a la Tierra Media huérfana de creador y a elfos, orcos, hobbits y demás fantásticas criaturas. Conocido sobre todo por la trilogía de 'El Señor de los Anillos', J.R.R. Tolkien escribió además varios cuentos, un 'Vocabulario de la Lengua Inglesa' y un par de cancionero, llegando a publicar a lo largo de su vida un total de trece libros.
A Stanley Unwin, su editor, le dijo en el momento de enviarle una copia del primer manuscrito de 'El Señor de los Anillos' que "está escrita con la sangre de mi vida, gruesa o delgada, como sea, y no puedo hacer otra cosa". Fue precisamente el hijo de Unwin, Rayner, el primer lector que tuvo. Éste entendió que la novela no era para niños ni para adultos, difícil de encajar en una línea editorial, difícil de vender, pero aún así le insistió a su padre en la calidad de la obra y en la conveniencia de publicarla.
...continuar leyendo.Lote de libros
Pues señor, el caso es que el pasado jueves 31 de Julio recibí una notificación de Correos avisándome de que tenía un paquete en la oficina a mi nombre. ¡Un paquete! ¿De quién? De una empresa de distribución. Concretamente, la misma empresa a través de la cual me llegó el póster firmado de la película de Mortadelo y Filemón (que se hizo esperar pero al fin llegó). Bueno, cuando uno recibe una notificación del ayuntamiento o un paquete de Venca, más o menos uno ya se imagina lo que puede ser... Pero cuando uno recibe un paquete así el sentimiento es de extrañeza. Cuando encima te dicen que no es contra-reembolso y que no tienes que pagar ya es cuando te entra de veras la curiosidad.
...continuar leyendo.Fútbol y sexo - Nick Hornby
Aun cuando no cabe la menor duda de que hacer el amor es una actividad mucho más grata que ver un partido de fútbol (no hay empates a cero, ni el contrario practica la trampa del fuera de juego, no te llevas ningún disgusto copero y encima estás calentito), en condiciones normales no engendra sensaciones tan intensas como las que produce ganar el Campeonato en el último minuto, que es algo que sólo sucede una vez en la vida.
Nick Hornby
Fiebre en las gradas - pág. 273
Título Original: Fever Pitch (1992)
Ediciones B, S.A, Barcelona 1996, trad. de Miguel Martínez-Lage
Reflexión sobre la astrología - Isaac Asimov
Los antiguos creían que se podía predecir el futuro por la posición del Sol, la Luna y los demás planetas respecto del telón de fondo de las estrellas. La forma de estas posiciones cambiaba noche a noche y de año en año, y se creía que esto componía un código que los sabios podían interpretar y descifrar para aviso de los seres humanos. Esta creencia, totalmente falsa por cierto, se llamó "astrología" y todavía influye en muchas personas supersticiosas.
Isaac Asimov (1920 - 1992)
Escritor y científico ruso
"El cometa Halley", p.11
Ed. Circulo de Lectores
San Vicenç dels Horts, Barcelona, España, 1985
"Ausencias", por Ana Astorkia Ruiz
Tras su exilio en Inglaterra, aquellas cuatro mujeres conjuraban los años de ausencias con una reunión alrededor de una tetera humeante con cuatro bolsitas de té. La bebida incitaba la conversación y las palabras se mezclaban con el vapor dejando en el ambiente jirones de nostalgia. Fueron transcurriendo los días y los recuerdos. Cada cierto tiempo una esquela indicaba a la anfitriona que debía poner una bolsita menos. Y fue colocando tres, dos. Cuando supo que solo permanecían vivos sus recuerdos, dejó la tetera y fue a la cocina a saborear una tacita de café amargo y oscuro.
Ana Astorkia Ruiz (Bilbao)
Este relato es el ganador del "I Premio Twinings de historias de té". Puedes leer más relatos en la página del concurso.
-- Wayfarer
“Mi hermano”, por Rafael Novoa
Nunca le perdoné a mi hermano gemelo que me abandonara durante siete minutos en la barriga de mamá, y me dejara allí, solo, aterrorizado en la oscuridad, flotando como un astronauta en aquel líquido viscoso, y oyendo al otro lado cómo a él se lo comían a besos. Fueron los siete minutos más largos de mi vida, y los que a la postre determinarían que mi hermano fuera el primogénito y el favorito de mamá. Desde entonces salía antes que Pablo de todos los sitios: de la habitación, de casa, del colegio, de misa, del cine -aunque ello me costara el final de la película. Un día me distraje y mi hermano salió antes que yo a la calle, y mientras me miraba con aquella sonrisa adorable, un coche se lo llevó por delante. Recuerdo que mi madre, al oír el golpe, salió de la casa y pasó ante mí corriendo y gritando mi nombre, con los brazos extendidos hacia el cadáver de mi hermano. Yo nunca la saqué del error.
“Mi hermano” -- Rafael Novoa
¿Te ha gustado? Esta historia en 15 líneas es la que ha resultado ganadora en el Premio Internacional de Relato Hiperbreve que convoca Notodo.com junto al Círculo Cultural Faroni y que se falló el pasado mes de diciembre. De los 722 relatos recibidos por e-mail, en Notodo han hecho una selección de los 100 que más nos gustan, entre los que están, naturalmente, el ganador y el accésit. ¿Quieres leerlos? Entra y empápate de hiperbrevedades.
Las Aventuras del Capitán Alatriste (Cap.1 - Fragmento)
No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente. Se llamaba Diego Alatriste y Tenorio, y había luchado como soldado de los tercios viejos en las guerras de Flandes.
Cuando lo conocí malvivía en Madrid, alquilándose por cuatro maravedís en trabajos de poco lustre, a menudo en calidad de espadachín por cuenta de otros que no tenían la destreza o los arrestos para solventar sus propias querellas. Ya saben: un marido cornudo por aquí, un pleito o una herencia dudosa por allá, deudas de juego pagadas a medias y algunos etcéteras más. Ahora es fácil criticar eso; pero en aquellos tiempos la capital de las Españas era un lugar donde la vida había que buscársela a salto de mata, en una esquina, entre el brillo de dos aceros. En todo esto Diego Alatriste se desempeñaba con holgura. Tenía mucha destreza a la hora de tirar de espada, y manejaba mejor, con el disimulo de la zurda, esa daga estrecha y larga llamada por algunos vizcaína, con que los reñidores profesionales se ayudaban a menudo. Una de cal y otra de vizcaína, solía decirse. El adversario estaba ocupado largando y parando estocadas con fina esgrima, y de pronto le venía por abajo, a las tripas, una cuchillada corta como un relámpago que no daba tiempo ni a pedir confesión. Sí. Ya he dicho a vuestras mercedes
que eran años duros.
"Las Aventuras del Capitán Alatriste"
Capítulo I. La Taberna del Turco (Extracto)
Arturo Pérez-Reverte
Marte Verde - Kim Stanley Robinson (Fragmento - Pág. 265)
La biogénesis es en primer lugar psicogénesis. Esta verdad nunca fue tan manifiesta como en Marte, donde la noosfera precedió a la biosfera: los pensamientos envolvieron primero el planeta silencioso desde lejos, poblándolo de cuentos, planes y sueños, hasta el momento en que John pisó la superficie y dijo: "aquí estamos". Desde ese punto de ignición la fuerza verde se propagó como un reguero de pólvora, hasta que todo el planeta latió de viriditas. Era como si el planeta hubiese echado algo en falta, y al golpe de la mente contra la roca, de noosfera contra litosfera, la ausente biosfera utilice surgido con la asombrosa rapidez de la flor de papel de un mago.
Marte Verde - Kim Stanley Robinson - pág. 265
Título Original: Green Mars (1994)
Ediciones Minotauro, Barcelona 1997, trad. de Ana Quijada