Nochevieja
Dentro de nada... Nochevieja, ¿eh? ¡Qué estrés! Yo en Nochevieja me siento... me siento... no sé, me siento como un toro, ¿no? Cuando llega la fiesta miro alrededor y me da la sensación de que todo el mundo se lo está pasando bien, menos yo.
El estrés comienza con la cena. Aquello parece una prueba del Gran Prix: tienes que llevar calzoncillos rojos, tener algo de oro para meterlo en la copa, preparar las doce uvas... Y contarlas varias veces, porque, como son todas iguales, te equivocas: - Una, dos, tres, cuatro... una, dos, tres, cuatro, cinco,seis... Esta pocha ya la he contado... Una, dos... siete, ocho... ¡Joder, las doce menos veinte! ¡Chavalín, trae el Rotring, que las voy a numerar, como en el bingo!
...continuar leyendo.Don Miguel de Unamuno y el euskera
Contaba Don Miguel de Unamuno acerca de la lengua vasca que sus dos abuelos eran vascos y hablaban vascuence habitualmente, pero cuando hablaban entre ellos lo hacían en castellano. ¿La razón? Que uno era Guipuzcoano y el otro Vizcaíno y no se entendían el uno con el otro usando su variante de euskera.
Leído en un comentario en Barrapunto. (Cita no literal)
El canon de la SGAE: Inquietantes intenciones.
La remuneración compensatoria por copia privada, más comunmente conocida como canon por copia privada o sencillamente canon de la SGAE, es una cantidad de dinero que el consumidor paga para compensar a los autores de una obra por el hecho de hacer una copia de la misma para uso privado y sin ánimo de lucro. Según la Ley de Propiedad Intelectual (LPI), el importe del canon debe ser proporcional a la duración del soporte, siendo de 0,18 euros (30 ptas.) por hora de audio y 0,30 euros (50 ptas.) por hora de vídeo. Dicho canon debería gravar todos aquellos soportes utilizados para contener o almacenar música pero, en la práctica, la jurisprudencia sentada en la sentencia del caso Traxdata permite a las entidades gestoras de derechos de autor exigir la imposición del canon en cualquier soporte idóneo para contener obras sujetas a derechos de autor.
...continuar leyendo.Trabajando, que es gerundio.
Aquí estoy de nuevo al pie del cañón y en la más absoluta de las soledades. Mire donde mire a mi alrededor no veo más que mesas vacías y ordenadores apagados. Y es que casi toda la plantilla se ha tomado vacaciones en esta la última semana del año. Obvia decir que yo soy parte de esos pocos individuos que se encuentran entre el casi todo y el todo. O el que marca la sutil diferencia entre alguien y nadie, que para el caso viene a ser lo mismo.
Si a eso añadimos que debería estar de vacaciones y que no lo estoy porque "ya sabes los problemas que estamos teniendo y alguien tiene que atender a los clientes, pero no te preocupes que ya te tomarás las vacaciones el año que viene" pues lo cierto es que me encuentro con un panorama de lo más desolador.
Al menos parece que los clientes también están de vacaciones, así que el trabajo es mínimo. Pero cada vez que pienso lo bien que estaría en casita montando mi servidor de red con NetBSD... O mejor, tomando el sol en una cálida playa de los mares del sur.
Claro que, tal como están las cosas en las cálidas playas de los mares del sur, a lo mejor hasta me conviene estar trabajando.
-- Wayfarer
